lunes, enero 02, 2012

año nuevo

Empieza el nuevo año con viejas expectativas. Aquello de más empleo y menos impuestos ya se demostró que era un bola para llevarnos al huerto, lo que no impide que todavía haya quien lo siga repitiendo, como si la presentación manipulada de datos pudiera convencer a alguien. La estrategia está marcada desde hace tiempo. Independientemente de su gestión, la personalidad del alcalde no es la adecuada, no es un tío simpático, vamos. Este argumento tabernario es más que suficiente para quien hace política de taberna. Lo importante no es que el museo inaugurado por un gobierno nacionalista sea abandonado por los futuros socios de Olveira, si no que el gobierno local no respeta su política cultural de rede museística. Azuzado por quien tanto le da azuzar a los bilingüístas como a los impositores de la lengua, cualquier excusa será buena para cambiarnos al alcalde.
 
Free counter and web stats