miércoles, enero 18, 2012

Alcaldía de Vigo

El término es bien absurdo y responde unicamente a la necesidad de distinguirse del otro, que es igual de tonto, de Tenencia de Alcaldía. Se suponía que una vez muerto el perro (fuera el Bng del gobierno local), se acabó la rabia (la duplicidad de tonterías). Pero está visto que se resistió la alcaldía a morir hasta que no pudo más. Las Voz, con ese salero tan suyo, nos explica que primero "rectifica" y luego "claudica". Pero está visto que nada de esto le sirve a Santidó, para quien la democracia es "una actitud". A mí me recuerda cuando me castigaban en el colegio: - Profe, ya me porto bien. - Sí, pero no tienes una actitud de respeto. Y es verdad que no la tenía, para qué mentir. Total, me castigaban igual, porque lo de la actitud es una excusa, tan tonta como los mismos carteles de Tenencia y de Alcaldía, unos rojos y otros naranjas.

Debe ser Olveira el único que se ha dado cuenta de que Caballero acorralado es más peligroso. Pueden darle con el parque de Navia en la cabeza, que él recordará que la Xunta se comprometió a pagar su mantenimiento durante un año desde este momento. Pueden venirle con que respete los convenios para construir la Ciudad de la Justicia, que él devolverá con un patio de colegio en la entrepierna. Eso gusta, la salsilla del viguismo populista. Pintar a la lejana Santiago como el enemigo siempre fue una estrategia que funcionó. Y en esta estrategia estás con Vigo o contra Vigo, o apoyas el empuje ciudadano del taxista y del informático frente al poder omnímodo del mouro Estado, o eres cómplice de alta traición. Paco Vázquez se mantuvo así hasta que le saltaron las costuras del saco. Y Caballero está todavía al principio, así que el tiempo juega a su favor. Pueden intentar acorralarle, pero ya será con algún proyecto alternativo y no con esta sucesión cansina de mamarrachadas, más que nada porque ahí es imbatible.
 
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