viernes, octubre 28, 2011

la verdad

Finalmente se ha descubierto todo. Como muchos de ustedes sospechaban, no es el marido de la Fominaya quien escribe estas ponzoñosas líneas. Tampoco lo era el patrón de la Caja de Ahorros Municipal de Vigo, a pesar de sus evidentes parecidos físicos. Ni la fama ni el dinero premian al bloguero impenitente. Ya ven que al Escolar no le da ni para comprarse un traje decente y eso que a él, por lo menos, le leen. Pero dejémonos de maquinaciones infructuosas. Pablo González desaparece como tal y se retira a ese lugar mágico al que van los buenos vigueses. Compatirá momentos con el mono Paco, con Leri, Arca, y Eijo Garay. Esperaremos a que se una a nosotros el de "El patio de Cachamuíña" y juntos pensaremos la manera de conquistar Nigrán, Mos y Redondela sin que se note demasiado. Por lo demás, el de la derecha pasa a ocupar su lugar.

Y por lo que respecta a este blog se acabaron las novedades. Pasemos a lo que importa de verdad, que no es otra cosa que comprobar la imparable decadencia de nuestra ciudad. La hambruna y la miseria se ciernen sobre nuestras cabezas. Habrá quien diga que la culpa de esta falta de actividad es que nos encabezonamos demasiado. Como cuando queremos vender abrigos con veintitrés grados de calor. Pero éstos son los antiviguistas de turno. Los buenos sabemos la verdad: que si los gobiernos quisieran volverían las sardinas, que Vigo no tiene políticos a su altura que nos sepan defender y que los de Coruña nos tienen una rabia que no se aguantan. Y a esto tan sencillo se reduce nuestra historia contemporánea. Más claro, el agua. Y hablando de agua y de colmos, las inundaciones, claro. Preludio de la peste y la epidemia de ratas que sin duda se vendrán. Aún hay quien se empeña en afirmar que si queremos Citroen, Balaídos y puerto, tendremos que vivir con inundaciones. Como si la naturaleza o el sentido común pudieran estar intentando decirnos algo que no sea lo bien que hacemos las cosas en Vigo. Y no crean que es sólo el ocurrente  Caballero quien sostiene esta infamia, que hasta la Xunta de nuestro austero patrón se atreve a proponer a nuestros vecinos que ya que el Lagares no se puede mover, que muevan ellos sus casas. Como si la casa no estuviera ya ahí de toda la vida. En la indigencia se merecen algunos que les dejen. Así hasta el Pp local se encuentra desalojado, ahora que no tienen ni a los del 15M para defenderles. No sabemos si en su lugar quieren poner a los del Bloque o a los del Psoe. Los que es seguro es que cualquiera de los dos va a aprovechar para espiar las revistas guarras del fondo del cajón del Figueroa, porque, claro, se sobreentiende que los del Pp no espian a sus compañeros de oficina, que no tienen nada tan interesante.

Y para los que no se crean que el fin de los tiempos está cerca, que Vigo va a desaparecer del mapa, la prueba más concluyente: Karina Flánagan  puede ir a la cárcel. Esa mujer crisol de virtudes, emprendedora ejemplar, empresaria bienhechora, generosa con sus retretes, modelo de viguismo, acusada por un excampeón de "taekuondo (sic) pernambucano. Si Beiras salió a defender a Toñi Vicente, lo menos es que salga Fraga a defender a nuestra hostelera por excelencia.

lunes, octubre 10, 2011

emaús y las silenciosas

Parece que Emaús se postula para salir adjudicatario del nuevo pliego de condiciones que el Concello tendría que rehacer en caso de que el ofrecimiento del padre Carlos llegue a buen término. Llegados a este punto sería bueno saber qué es "buen puerto". Para el generoso sacerdote don Carlos "buen puerto" es que él decida quien gestionará el albergue de todos, pagado con fondos públicos. Para el Concello sería un "buen puerto" el que le dejaran de marear. Y para los de Emaús "buen puerto" sería el que gestionaran ellos el albergue, ya sea en la calle Valterra o en el Casco Vello. Para los usuarios sería el no pasar frío, claro. El caso es que cada día queda más claro que el señor de las Misioneras Piadosas de la Virgen Coja o como se llamen las muy piadosas y escasas madrecitas, tenía más intención de salir en prensa que de otra cosa. Que aquello de los regalos y de los estómagos revueltos ante tanto despilfarro no da para mucho más que para una entrevista en La Voz de Galicia. Debiera de plantearse el venerable sacerdote que un medio que confunde noticias con cotilleos no tiene demasiada fiabilidad. Y no decimos que cuenten mentiras, nada de eso. Es unicamente que cada día que pasa la cosa no da para mucho más. Que si Rubalcaba pierde las elecciones no será por culpa del alcalde vigués. De hecho y aunque suene duro oírlo, si las gallinas son violadas por las calles y los niños espantados por demonios, las iglesias devoradas por las llamas y las personas decentes confinadas a campos de concentración, él podrá seguir riéndose sin que pueda parecerle mal a nadie. Que somos más de la tristeza a lo Winnie the Pooh del conselleiro Guerra, o de la amargura resacosa y viril del Figueroa, pues vale. Pero que tampoco nos amarguen con tontunas, que sólo conducen a una revuelta de jubilados infartados que acabaremos pagando todos.

Por que motivos de quejas en la ciudad las hay. Que a la hora de construir nuevos juzgados el conselleiro Rueda se siente con la superdelegada Molares pero no con el alcalde sería uno de ellos. Si se sienta hasta con el pontevedrés Lores, que es más rojo que un tomate. Por no mencionar que se pueda solucionar el urbanismo ilegal y escandaloso de alcaldes del Pp  utilizando la figura de la declaración de supramunicipalidad, pero no para los nuevos juzgados vigueses. Tampoco digo que haya que desesperarse porque hace calor cuando uno había sacado del escaparate las chancletas, que uno no es tan lerdo como para montar una tienda en Vigo ni es tan obcecado que considere que rebajar "entre un 10 y un 25%" es "mantener los precios". Pero, chico, que hay cosas que llaman la atención, como llamar "histórico chalet" a una vivienda porque "era amplia y tenía un piano antiguo" no deja de parecernos una exageración.

viernes, octubre 07, 2011

volando voy

Pues ya ven que la ausencia de publicidad en este blog no es indicativo de que vivo a cuenta de los fondos de reptiles del Concello, qué más quisiera. Lo que quiero decirles es que aun hay gente buena que ofrece trabajo a personas como yo y cabrones que me exigen que además me presente en mi puesto. Pero no quiero aburrirles con mis cuitas personales, que por un día que pasen por aquí y no encuentren nada nuevo tampoco se van a morir, digo yo. Sobre todo pudiendo leer la crónica diaria del "Aquí hay Tomate" vigués, es decir, la crónica diaria que sobre nuestro alcalde todos los días tiene a bien publicar La Voz de Galicia. Cuando no es que sale a pasear por la calle Pino, es que sale a tomarse unas tapas al Casco Vello. Todos los días historieta acompañada de fotico con mueca de la Silva o gruñido del Caballero. En vista de que no se logra criticar su política, se le critican sus poses. Por ahí sí tienen cancha, porque el tío es bajito y poco fotogénico. Y en época de vacas flacas bien se le puede arrear. Por que si lo peor que pasa en esta ciudad es que en las oposiciones a pavimentador no había ninguna mujer o que para aprobar al Museo del Mar como núcleo zoológico se tarda un montón, pues la cosa no debe de ir mal. De hecho tan poco trabajo opositor hay que hasta se permiten el lujo en el Pp de utilizar a siete concejales para presentar la misma moción. Vale que hagan falta por lo menos cuatro para explicárselo al Figueroa, pero tampoco es que vayan a carretar con seiscientos tochones en papel a la ventanilla del registro. Desde que se fue la Molares a hacer calceta de superdelegada, el grupo popular ha perdido peso. Tanto que de veinte puestos en las listas del 20 N a Vigo sólo le corresponden dos, y no el primero, por supuesto, que como todo el mundo sabe Rajoy sabrá donde está Coruxo, pero a lo mejor por eso mismo su número uno de la Provincia es para la señora de la capital. El resto de puestos los decidirá Louzán, suponemos.


-¿Y  dices que por aquí se le ven las tetas a la Marlene Morreau?
- Que no, Chema, que esto no trae fotos, que es para llamar joputa al alcalde.

miércoles, octubre 05, 2011

oposiciones y bembrive

Ahora que la cosa se calma parece que ya es la oportunidad de dos temas que se quedaban atrás. Por una parte, las oposiciones del Concello en las que los únicos no enchufados eran los afiliados a Comisiones. Denunciar "sagas familiares de sindicalistas en el Concello" es atacar los pilares mismos del ordenamiento social universal y particularmente el gallego donde las cosas son como son porque han sido así de toda la vida. Y si se trata de meter el dedo en el ojo, no sólo nos sumamos a cecé-oó si no que nos sumamos a cualquiera  que denuncie el estatus quo. Aunque no valga para nada como es el caso. El otro asunto es el Ballesteros, el señor acosado por el Pp, por las redes sociales y por el universo en general más allá de Bembrive. Denuncia el hacha de Fidalgo que Caballero retrasa la investigación del tema. Y con intenciones electoralistas, por encima. Será que el señor Fidalgo te soporta que se retrase el tema, pero hacerlo con intenciones electoralistas, eso es insoportable para él, un acrisolado político al que no importa que le voten o no. Él sólo está en política para aportar a una sociedad que tanto le ha dado. Y puedes creerlo o no, pero es asín, que yo lo vi.

Pero vamos a lo alegre, a lo que nos gusta en este blog. A las cacas, los pises y los vómitos. Y no me llamen guarro, que además de los niños de seis años también disfruta mucho hablando de estas cosas otro acrisolado vigués, el padre Carlos. Tanto le gusta hablar de pedos que se ha hecho un pequeño lío. Por un lado dice que regala el albergue, y por otro dice que será él quien tenga la última palabra en la adjudicación de la organización que lo gestione. Eso no es un regalo, don padre Carlos, es ceder la gestión a un amigo suyo apara que lo paguemos todos los vigueses o, por lo menos, es lo que parece desde aquí. Sobre todo porque tan liado está el cura en cuestión que hasta se permite el lujo de explicarnos que la actuación del Concello hasta ahora es caca de la vaca, para que limpien las monjas. Que lo que vale es el pliego de condiciones que va a redactar él para la institución que vaya a trabajar en su regalo. No sabemos si el organismo que tenga su bendición para trabajar en el albergue podrá permitir el acceso a fumadores, mujeres y otras personas que "no querían" entrar en las instalaciones. Desde luego sería una novedad. Y de novedades estamos deseosos los vigueses. Podríamos empezar por ver quien es el primero en no darle un capón a su vecino, por ejempo en esto de la Ciudad de la Liga de la Justicia. Bastaría con dejar de decir "empezó él, que es guarro y se ha hecho caca" para que vengan las monjitas a limpiarles corriendo. Porque visto lo visto, cuando hay ganas de arreglar las cosas, por muchas piedras que se pongan por el camino, muchas lágrimas y gemir de dientes, las cosas se arreglan, hombre.

martes, octubre 04, 2011

bien de interés cultural

Aporto lo poco que sé del tema este del Barrio do Cura, que tanto preocupa al Javier Garrido. El dicho barrio, efectivamente, se incluyó en la declaración de bien de interés cultural (B.I.C.) que se le reconoció al casco vello vigués en época del bipartito. En este caso, como "zona de respecto". Esta zona de respeto, para entendernos, es la misma que protegería, por ejemplo, los alrededores de una iglesia románica. Quizás la casa del cura pegada a la iglesia no sea "B.I.C.", y a la larga puedas tirarla. Pero, hombre, tampoco es cosa de que montes doce plantas al lado de una iglesia románica. Esta zona de respeto incluye, en el caso del camino de Santiago (declarado B.I.C.), incluso el paisaje. Imagínense ustedes en el caso del barrio vigués. Pues que no se puede hacer cualquier cosa así a tontas y a locas. ¿Y hay que pedirle permiso a la Dirección Xeral de Patrimonio? Pues parece ser que sí, que se dedica paralizar obras por toda Galicia en zonas de protección, como en Tui, por ejemplo, donde obligó al Concello a reponer los edificios tirados sin su permiso. O en Vigo, donde paró la humanización de Torrecedira (que está más para allá, para que me entiendan ustedes) que el barrio del que hablamos.

Otra cosa es que el proyecto enterito del Barrio del Cura sea una chapuza, que incluya partes que entran, no ya en la zona de respeto, si no del B.I.C., que no se puede tirar bajo ningún motivo. Que alguien le haya vendido al Karpin que Vigo es como Rusia o como China, donde vendemos nuestro patrimonio y nuestra historia a cambio de trabajos temporales. Estoy convencido de que a mucha gente esto le parecerá sensato, pero no a la ley actual, que protege nuestra historia de especuladores y de chapuzas. Que no cuesta hacer las cosas bien, hombres de dios, que no es el momento de andar haciendo tontadas. Otra cosa es que se tengan ganas de joder la marrana, que ya se da más por aquí. Pero que también te es otro cuento, vamos.

más del albergue

¿Recuerdan ustedes al padre Carlos? Sí, hombre, el señor aquel que se revolcaba en la caca y el orín de los pobres para convencerles de que fueran a misa y que nada, ni así querían. Trescientos pobres no los juntaba él ni en un año, era otra de las perlas que adornaban su quehacer social . También lo fue rechazar una ayuda del Concello, pero no de la Xunta. Este especialista en espectáculos a cuenta de las desgracias ajenas vuelve a sumar puntos en la carrera hacia el cielo, ya saben, ese club social a donde van las personas de bien. En este caso el  motivo es que se le revuelven las entrañas al pobre señor. Normal, pensarán ustedes, si se dedica a revolcarse en la mierda del prójimo. Pues no, revolcarse en los orines no le causa ningún malestar al padre Carlos, cuyos auténticos mareos le sobrevienen al ver ver que el Concello se gasta el dinero en crear un albergue, teniendo él uno tan requetebonico. Suponemos que su temor será el que no haya pobres suficientes en Vigo y que a lo mejor se queda sin clientela, así que ofrece sus instalaciones al Concello. No sabemos si también ofrecerá al psicólogo, a los asistentes sociales, si se podrá hacer uso de la capilla como almacén o dormitorio o si le parecerá mal que entre la gente oliendo a vino, que por muy pobre que se sea hay cosas que no se pueden permitir, como fumar dentro de su albergue, que ya estaba prohibido antes de la ley antitabaco. Ya de que entren mujeres no esperamos nada, que las hembras que viven en la calle son unas golfas y les está bien empleado, habiendo tantos portales por barrer.

Pero dejándose de temas escabrosos, aquí de lo que se trata es de ayudar a los menesterosos. Así que hay que ponerse manos a la obra, venga pobres para dentro, que hay sopa para todos. El compromiso del Concello con la Fundación Emaús lo mandamos a tomar por culo, a no ser que el generoso padre Carlos le ceda sus instalaciones a esta Fundación. Todo sea por ahorrarle un mal trago al piadoso sacerdote. El caso es evitar que los pobres molesten paseándose por el casco vello y haciendo pis por las esquinas. Que vean que tiene consecuencias esa guarrada, como que venga un cura  a revolcarse en los charcos que van dejando. Si es que es lo que tienen los indigentes, que van provocando.

Por lo demás, esta ciudad sigue siendo un sinvivir. Las abuelas, en caso de tener la cadera partida, viajar en tren y coger un autobús mangadas para el Cuvi, tienen que andar setecientos metros, según "comprobó La Voz". Luego sumas los estudiantes que cogen el tren y los que cogen el autobús más los que no tienen piso y viven en la calle y te sale una cifra escalofriante de estudiantes que tienen que andar setecientos metros para ir a clases. Pero eso no es lo peor. Para horror espantoso de verdad, de los de meter miedo, está que una señora pueda llegar hasta la puerta misma del despacho de la Molares con una navaja en el bolso. Ahí es nada. Qué pardillos los de La Voz, no se dan cuenta de que aunque el despacho de la superdelegada ocupa toda una planta (la más austera del edifcio, suponemos), poco importa que lleves navaja o metralleta, porque la Molares no está nunca en el despacho. Y si está es para entrevistarse con algún vecino, en cuyo caso éste le puede servir de escudo humano. Por la Molares pocos vigueses no daríamos hasta la última gota de nuestra sangre.

Y ya para acabar nos queda una duda. Si la gestión de la Porro en el puerto fue macanuda, ¿a qué viene ningún plan de austeridad? ¿Acaso las generosas rebajas que les hizo a los empresarios para que olvidaran sus saraos en el terreno que el "Todo Vigo" considera propios no fueron buen negocio a la larga? Según nos aseguraron , con el tiempo esas rebajas lograrían mejorar las cuentas en época de crisis, con cientos de barcos peleándose por entrar en nuestro puerto.
 
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