Ya extrañaba que no saltara el Julio Alonso, patrón de la cofradía de pescadores de Vigo, antiguo compañero de filas de Manoel Soto y actual correligionario de Chema Figueroa. "Va a haber follón y gordo", "que paguen los impuestos los pajaritos" y otras lindezas son los argumentos más elegantes que se pueden sacar del que sin duda es inspirador y autor intelectual de Intereconomía TV. No importa que la ley obligue a una mínima protección de las Islas Cíes. Nada impide su descomposición verbal, ni siquiera el que la restricción final haya sido la menor posible. Su primitivismo le impulsa hacia el liberalismo económico, en el que el mismo autocontrol que ha llevado a la práctica desaparición de una importante cantidad de especies (.pdf) o a utilizar la dinamita para la pesca, librará al parque nacional de la degradación al que se ha sometido al resto de la Ría.
Hacer caso a un fulano así sería como poner al frente del concurso de acreedores de Barreras a un político del Pp. Quizás como administrador decida que lo mejor para salvar la empresa sea vender el suelo del negocio. Lo que Viñas no logró en los tribunales hace un par de años lo intenta ahora dejando en la santa calle a 135 trabajadores. Es buen momento para recordar a quien reparte sus medallas el gran vigo, la crema y nata de emprendedores y creadores de riqueza. Ya puestos a recordar se podría recordar a quienes jaleaban las denuncias de empresas que deseaban poder recalificar sus terrenos. El que se les prohibiera dar el gran pelotazo fue calificado por muchos viguistas como "paralización de la ciudad".
jueves, julio 28, 2011
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