"El alcalde se dedica a maniobras tan deleznables como echar a unos trabajadores contra otros y, en general, enfrentar a la ciudadanía, en lugar de ocuparse de gestionar los problemas de la ciudad",
"Abel Caballero ha fabulado una campaña parecida. Jugar la baza de la austeridad, en plena crisis, para arañar votos. No lo tendrá fácil."
"Los armadores, en cualquier caso, no fueron los únicos que repartieron estopa. También los comerciantes y los promotores inmobiliarios se acordaron del bipartito vigués"
Y recojo sólo estos tres ejemplos por no recoger uno de cada una de las noticias de ese periódico que ustedes están sospechando. Llega la cosa al punto de que insultan la memoria de sus lectores al rechazar la campaña orquestada contra Toriño a cuenta del Audi durante las últimas elecciones autonómicas. Quizá no recuerden sus encuestas donde preguntaban si Touriño necesitaba un coche de 480.000 eurazos, o las noticias sin respuesta de los injustamente acusados. Sin duda sería otro periódico el que se sumó a aquella campaña que ha quedado como una de las mayores muestras de manipulación de la historia de la democracia. Y que se llevó por delante lo que de buen nombre pudiera tener La Voz de Galicia.
Que haya otros periódicos que el mismo día pongan estos dos titulares:
Corina Porro deja el Puerto con toda la tarea realizadano deja de ser una muestra más de lo que es su política informativa. La grosera ausencia del más mínimo sentido del decoro no es una sorpresa para un medio que siempre ha presumido precisamente de eso, de su falta de parcialidad. Así, los ecologistas ejecutan "ofensivas" y la culpa de que la Xunta no conceda todavía licencias a las guarderías viguesas es que éstas se ejecutaron desde la Concejalía de Vías y Obras y no desde la de Educación.
Caballero finaliza el mandato sin cumplir sus promesas clave
El caso es que empieza la campaña en Vigo, una ciudad donde a las delegadas sindicales de la C.I.G. les invita a hablar en los plenos el Partido Popular, donde estas delegadas sindicales no protestan a la puerta de la empresa que incumple el convenio colectivo y donde las asociaciones de padres quieren construir patios cubiertos sobre las pocas zonas zonas verdes de las que disponen sus hijos. Ah, sí, y donde los padres de los concejales lloran porque en Santiago se quedan con piezas de quince centímetros pero no porque se almacene y se cataloguen factorías de salazón "enteras".

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