Realmente ya estamos en una cuenta atrás. Las máscaras de buenas maneras han desaparecido y por fin se ve a las claras que si hay que mentir a lo gordo, pues se miente y en paz. Se pone en el titular que "La Xunta destruye" cuando lo que aparece en el cuerpo de la noticia es que "La Xunta desmonta y almacena". Que lo diga un señor como Jaime Garrido, que nunca ha criticado una obra de rehabilitación de las que él se ha encargado, aunque la rehabilitación supusiera incluir un bajo cubierta o cualquier otro elemento que después no es necesario detallar en sus libros sore "recuperación arquitectónica", pues tampoco da categoría a la opinión. Quizás lo que le molesta a Garrido es que la Xunta de hace tres años, cuandos se desmontaron los restos arqueológicos, no le patrocinaba libros. Más o menos como hace ahora la autoridad portuaria de Vigo, a la que, como le sobra el dinero, no sólo nos trae a Bob Esponja, si no que también colabora en la presentación de un libro sobre los petroglifos de Oia. Pensará usted que a lo mejor es sobre los que destruyó la empresa de kiwis, con permiso del concello el año pasado ("Oia tiene que mirar al futuro, no al pasado, y unas piedras no pueden ser un obstáculo", declaró el majo del alcalde después de sacarse el dedo de la nariz para coger aire).
Tampoco tiene nada que ver la mámoa que utilizan en este pueblo como marquesina de autobús, que para darle utilidad a las piedras viejas por estos lares se las apañan como nadie. Más bien el libro en cuestión trata sobre el descubrimiento que hicieron en el Instituto de Estudios Vigueses en este pueblo, que ni es vigués ni tiene más puerto que uno de bajura, que más que puerto es ensenada. Quizás el que la Autoridad Portuaria viguesa se implique en estas cosas se deba a que en los petroglifos salen unos barcos, lo que no es común y parece haber conmovido el corazoncito de Corina, que si se emociona con Patricio Estrellla, pues más con el patrimonio prehistórico gallego, por supuesto.
Cabe la posibilidad que la emoción de Corina se relacione más con las recientes colaboraciones del Instituto de Estudios Gran Vigueses (por abarcar también hasta Oia, claro) con el puerto vigués para publicar libros de foticos o para recuperar películas misteriosas, en cualquier caso actividades que satisfacen egos más que inquietudes relacionadas con la recuperación de piezas patrimoniales. Que digo yo que podría hablar alguien en esta autoridad portuaria viguesa con el señalado alcalde de Oia para que algunos fondicos se invirtieran en cuidar de estas cosas de piedras viejas y eso que tan poco parecen interesarle a priori. Que no sólo de fumbol vive el votante.
martes, mayo 03, 2011
cuenta atrás
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