Este fue un fin de semana de contar. Hubo quien hace las cuentas del Gran Capitán. Cuando el Psoe está en su peor situación electoral de los últimos quince años, el Pp gallego apenas es capaz de arañar un par de escaños en las ciudades. Y lo consideran un exitazo, por supuesto. Luego está quienes cuentan los millones que dejan de ganar por culpa de una mala gestión de sus empresas. Si has comprado algo que estaba un 46% sobrevalorado, no le eches la culpa a nadie. Claro que estas cuentas le sirven al gobierno vigués para explicar porque no se construye nada en Vigo. Porque no se contruye nada en ninguna parte. Por mucho que los viguistas no se lo crean, esta ciudad existe en el mismo universo que Coruña, Madrid, Bilbao, donde poseen los mismos genes trabajadores, emprendedores y especuladores que por aquí. Un destino desgraciado, pero cierto.
Más o menos como la gestión de Porro en el puerto vigués. ¿Han mejorado los beneficios de la institución durante su mandato? ¿O simplemente se ha limitado a quedarse con el tráfico del resto de puertos gallegos bajando escandalosamente las tasas a los empresarios para que operen aquí? El que descarguen en el puerto de Vigo sin más no sé qué beneficio puede aportar a la ciudad. Lo que sí aporta es el hecho de que el resto de puertos cayen ante esta competencia desleal por servilismo político, que la gestión portuaria de toda Galicia dependa de que la Porro quede como una buena gestora. Aún desconocemos el número de emplos creados en las empresas portuarias (conocemos los perdidos de los astileros), los beneficios económicos creados durante su mandato. Sólo sabemos que el tráfico que antes iba por otros puertos ahora va por el de Vigo porque es más barato, no porque esté mejor comunicado o mejor distribuídos sus espacios. Presidenta de día, candidata de tarde, el día que abandone el puerto, muchos empresarios se sentirán aliviados al mismo tiempo que preocupados por si su sucesor podrá mantener las rebajas o les obligará a volver a la triste realidad sin flores ni subvenciones.
Otras cuentas de este fin de semana vienen del clásico "número de manifestantes". Los hay que directamente cuentan incluso menos de los que manda la misma autoridad portuaria contra la que se manifiestan, e incluso no recuerdan haber visto ningún numerito con burla a la Porro, sin duda porque las marranadas no se incluyen en la Voz del Pueblo. No estaría mal si la poco sospecha Europa Press no contara hasta cuatro veces más. Los compañeros de EFE mencionaron ambas cifras.
Y por último, dos dedicatorias que no puedo dejar pasar, aunque no vengan mucho al caso. Una al desaparecido proyecto de túnel en Beiramar. Primero perdió las zonas peatonales, luego la acera por la parte del puerto, no vaya a ser que se acerquen seres humanos por allí. Y ahora pierde hasta el aparcamiento. La otra dedicatoria va al plan del ensanche, aquella cosa que iba a servir para conservar el auténtico casco histórico vigués. Poco o nada sabemos de las obligaciones de conservar fachada, altura, características arquitectónicas o habitabilidad de los barrios de lustre. La estrategia de dejarlos caer sin responsabilidad ninguna de los dueños, la ausencia de un proyecto de ciudad que vaya más allá de enriquecerse con los mejores y más sabrosos metros cuadrados de edificabilidad me provoca una desazón que tarda tiempo en quitárseme. Utilizar la historia de Vigo como moneda de cambio para desarrollar un plan de urbanismo que ya no interesa más que a cuatro empresarios trasnochados que todavía no se han enterado de que su tiempo ya pasó, es horrible.
lunes, febrero 28, 2011
contando
Etiquetas:
plan de urbanismo,
porro,
puerto,
urbanismo,
vigo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada