Mira que lo pone difícil este hombre. Vale que se lo pidió el mismo pianista, vale que estaba perdiendo comba en lo de inaugurar calles y desagües y cosas de esas con las que el glamour se desparrama entre las cloacas. Que hay trabajos, como el de alcalde de Vigo, que son muy desagradecidos. Pero, hombre, que creo yo que se ha pasado un pelo. Que lo del piano no tiene mucho xeito, se mire por donde se mire. Que si el pianista quería darle a las teclas, eso se avisa de antemano, se explica que es un capricho del vecino y se evita uno sonrojarse.
Que no son sólo aceras lo que se inaugura, que el pianista no lo pagó él, que es el alcalde más guapo de España y tal. Pero sacar a un majadero con las teclicas a hacer el ganso en plena calle no es de recibo, se mire como se mire. Y será porque te soy muy antiguo, pero chico, a mí esas cosas sólo me sugieren la palabra "patochada", con lo que corro el riesgo de parecerme a la oposición y a Luís Ventoso, y esa degradación no se la perdono a nadie. ¿Realmente no hay nadie en el grupo socialista que le diga a Caballero que se pasa un poco?
Que decirle las cosas a este hombre no debe ser tan complicado para un sindicalsta bragado en las peores batallas, me imagino. Desde luego que no tiene que soltarle que es el gobierno del paro, que Zapatero tiene menos futuro que Chanquete, o que hay que crear comisiones de emergencia para "saber lo que quieren lo ciudadanos" (lo que, dicho de paso, significa que hay que hacerle los deberes a Figueroa), pero chico, con lo altotes que son algunos, no costará tanto utilizar las palabras "ridículo" e "inauguración" en la misma frase. No digo que pronuncie "enano" y "alcalde", o "bocazas" y "elecciones", que eso ya vendrá más adelante si dios quiere. De momento, que no le dejen sacar otro piano a la calle, que da vergüenza ajena.
martes, octubre 05, 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada